Quantcast holaaugusta.com
Mayo 19, 2012,
HDN TV
Cartelera de Cine Local
publicidad
inicio
yahoo
rss
Columna

Publicado el 09-10-2011   enviar imprimir
Digg this   Del.icio.us     Google   NetScape   Furl
Tamaño del texto Menos Texto Mas texto
Anibal Ibarra

Esperanza de paz judío-árabe a través de la miseria

Anibal Ibarra
Opinion
Paraguay

<< Anterior | Siguiente >>

La solución a los problemas sociales e individuales no vendrá de las autoridades locales, regionales, nacionales o internacionales; saldrán de los mismos afectados. Está comprobado que los gobernantes y autoridades solo quieren preservar sus poderíos y perpetuarse en el poder creando problemas y crisis.
Pareciera muy dura esta aseveración y hasta exageradamente irracional, sin embargo observando cómo se administra el gobierno en Augusta, en Georgia y a nivel federal, todo me indica que las instituciones encargadas en velar y promover el bien común están siendo manipuladas por personas dispuestas a hacer todo lo contrario. Son pocos ya los países en el planeta que consideran mantener felices a sus residentes es un buen gobierno.
El caso palestino-israelí es un ejemplo cuando personas que controlan en su poder el destino de sus naciones no tienen el mínimo deseo en encontrar una salida al conflicto, sino perpetuarlo. Y quizá uno de los “problemas” más añejos en solucionarse esté en proceso de hallar esa salida para que ambos pueblos puedan vivir en paz.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu está tan ocupado en detener flotillas de ayuda humanitaria para Gaza, que está perdiendo vista a algo que quizá no se veía venir, pero que estaba siendo engendrado desde décadas: descontento social.
No hace falta referir al conflicto en cuanto a la ocupación israelí en territorio atribuido a los palestinos, que viene desde décadas. Lo que ocupa mi atención es el hecho que los israelíes han tomado la calle y que no tenga la debida cobertura por medios americanos.
La propaganda en Estados Unidos se vierte en cuanto a la búsqueda de la paz entre ambos países cuando en la práctica se hace todo lo posible para prolongar el conflicto. Para los americanos el hecho que 300 mil almas hayan ocupado las calles israelíes, los mismos judíos, en vez de Gaza u otra parte de territorio palestino no es noticia; es alarmante.
En un país de 8 millones de habitantes, cuando 300 mil de ellos protestan en contra del gobierno, no es para tomar a la ligera una revuelta social y especialmente cuando ese gobierno requiere el apoyo popular para seguir el conflicto armado con su vecino.
Según informaciones provenientes de Israel la situación de la mayoría del pueblo es similar a la de Egipto, donde la revuelta popular sigue. La motivación en Egipto es lograr libertades civiles ante un gobierno dictatorial y para lograr una mejor distribución de las
riquezas entre la población. Allí radica la similitud israelí.
Los judíos han empezado a darse cuenta que el conflicto armado ha estado contentrando el presupuesto del país y que una minoría en el poder vive la “vida loca”, mientras el resto de la población ya ni puede compartir un Challah y menos una renta en Tel Aviv.
Pero no solo que baje el precio del queso cottage piden los isrealitas, también que paren las privatizaciones, cortes en los impuestos indirectos, un programa integral de viviendas y enseñanza gratuita desde temprana edad, además de trabajos bien pagados.
Será interesante seguir el desenvolvimiento de la revuelta en Israel ya que podría ser el talón de Aquiles de todo gobierno; la insatisfacción juvenil ante un futuro incierto. Y si los palestinos, que se unieron a las protestas inicialmente en suelo israelí, acuden en masas a solidaridarse con el pueblo judío, la situación podría tornarse fascinante.

<< Anterior | Siguiente >>

 
Galerías
No hay imágenes en este canal