Un joven de 18 años de edad puede matar, como soldado del Ejército de este país, pero no puede tomar bebida alcohólica en un bar hasta los 21 porque el Tío Sam así lo establece en sus leyes. Los republicanos creen que eso es normal y apoyan la medida. Si tienes un auto estás obligado a comprar seguro de una agencia aseguradora, porque el Tío Sam así lo quiere. Los republicanos consideran esto absolutamente una “divina” necesidad y apoyan con sangre esta obligación. Para los republicanos estas prohibiciones y obligaciones contradictorias, viciosas y oportunistas forman parte de una sociedad “vigilante” y “responsable”. Cuando las leyes convienen a sus ideas y principios, los republicanos no le dan vuelta a estas normas, ni lo piensan. Sencillamente sostienen que esa ley que les favorece a sus intereses (especialmente cuando se trata de sus amigos, como las aseguradoras de automóviles) deben ser aceptadas como si saliera de los 10 Mandamientos. La desfachatez política rayana al desquicio, y la inmoralidad legal circundante a la mesquindad galopante se hace evidente con la actitud de los políticos de derecha (republicanos) y de algunos liberales en nombre, como el representante demócrata de Savannah John Barrow. La postura obstruccionista del Partido Republicano, con la complicidad de algunos congresistas demócratas –Barrow- toma un cariz mucho más relevante ahora que la Ley de Reforma del Seguro Médico “Obamacare” es una realidad. Por más de un año los republicanos han intentado matar la propuesta de ley que trasformará el cuidado de la salud pública en los EE.UU. paulatinamente. Incluso, ahora que la propuesta es la norma de la nación, luego de que el presidente Barack Obama la refrendára el martes 23 de marzo del 2010, la Ley del Seguro Médico está siendo motivo de una campaña de repudio por parte de los conservadores. A lo largo de la historia rica y nefasta de este país, las leyes radicales, que impulsaron una transformación en el pensamiento y conducta de la sociedad, fueron motivo de asaltos por parte de fuerzas obstruccionistas y retrógradas. Fundamentalmente en este país, donde las fuerzas del monopolio político y económico, del capitalismo “puro” se oponen a diestra y siniestra a los movimientos sociales de cambio. Para muchos en la sociedad americana volver a la época del colonialismo, en los tiempos en que había un solo patrón (el hombre blanco con dinero y esclavos) es una nostalgia que reververa y en pleno Siglo XXI reclama “recuperar el país”. La lucha por lograr la Ley de Reforma del Seguro Médico se constituye en estos momentos en el símbolo de la conquista social del nuevo milenio. Y como en tiempos de la abolición de la esclavitud, del fin de la segregación educativa, cuando blancos y negros pudieron empezar a convivir en sociedad; hoy este país se debate en otra tormenta social. La Reforma del Seguro Médico es una conquista para las estimadas 30 millones de personas que por fin podrán acceder a un seguro médico. Será obligatorio, como obligatoria es la educación. Las grandes interrogantes son: ¿Estamos al borde de una revolución social para bien de una mayoría de americanos? ¿Triunfará la actitud obstruccionista de una minoría conservadora que quiere volver al pasado horripilante de este país? |
|








