Es probable que la SB 1070 llegue a implementarse en el estado de Arizona, a partir de julio del presente año, y con ello que se abra un capítulo más de oscuridad en la historia de este país en pleno Siglo XXI. Me gustaría ver un país distinto, un país donde el progreso científico, las estructuras edilicias y la tecnología vayan de la mano de los logros en civilización, en protección de los derechos individuales y sociales. Sin embargo, como se ha visto a lo largo de la historia de Estados Unidos de América, los avances materiales nunca estuvieron intrínsecamente ligados con los progresos espirituales y de comportamiento humano. Por cada avance material en teconología, en edificios y en ciencia, es como si necesariamente la matemática social y política en vez de sumar siempre ha llevado una trágica resta de los valores de la dignidad humana. Por cada uno de los avances materiales hay tres de actitud mental en la sociedad. Mientras llegamos al futuro, a Marte, retrocedemos a las épocas de la caverna en aspectos sociales, de respeto a la dignidad humana, y de atención a las condiciones más básicas de protección a nuestro medio ambiente. Quienes favorecen una ley de mano dura en Arizona contra la inmigración indocumentada, la SB 1070 va más allá de un deseo genuino de las autoridades de proteger la frontera; es posible que la intención sea justificable, pero su alcanze puede peligrosamente tener efectos secundarios hasta violentos. Si la SB 1070 pretende frenar la violencia perpetrada por personas que están sin papeles de entrada legal al país, va en contra de las leyes federales de inmigración, y por otro lado subestima las normas criminales ya en vigencia. Indudablemente la inmigración indocumentada ha sido desde décadas una herramienta política en este país, tanto para liberales como conservadores. La situación ya no tiene elementos justificables de alargar la espera por una clarificación del estado legal de más de doce millones de personas consideradas “ilegales” en el país. La SB 1070 que entrará a regir en Arizona en julio será la prueba de fuego de liberales y conservadores, y aunque la violencia sea la motivación de esta ley, solo nos resta esperar que no genere más. A solo horas de ser refrendada la ley un oficial de policía fue abatido por supuestos “ilegales” en la frontera con México. Leyes como la SB 1070 en Arizona y “English Only” en nueve estados de la Unión Americana, que exige a quienes dan examen de licencia de conducir solamente en inglés, ayudan a despertar la conciencia nacional sobre la inmigración indocumentada. El efecto inverso de estas normativas, que muchas veces van en contra del espíritu americano, es necesario en ocasiones, ya que la historia nos muestra una y otra vez, la presencia de elementos retrógrados en la sociedad, que se resisten a ceder sus tradiciones de autoritarismo, de sometimiento de las voluntades de otros, de egoismo galopante. Cuanto más leyes consideradas inhumanas, antiinmigrantes, anti todo, la sociedad razonable y consciente tendrá que reaccionar de una manera más sólida y aguerrida y exigir de sus autoridades sentido común y tolerencia política. O avanzamos en el Siglo XXI como sociedad civilizada o nos hundimos como una generación débil, cobarde y derrotada ante la soberbia aniquiladora de unos pocos. |
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