Somos parte de un momento histórico que en la mente de muchos luchadores afroamericanos ni siquiera pudieron imaginar. Un triunfo no solo para ellos sino para la raza humana.
Hemos sido testigos del largo recorrer, de las luchas, las injusticias, el dolor y la muerte, de hombres y mujeres de color en este país. El triunfo de Barack Obama es el producto de una lucha incansable de una esperanza inagotable de cientos de activistas y humanistas. Este acontecimiento ha sido la respuesta a que si se puede, la respuesta a un nuevo despertar, a una oportunidad, a un sueño, el sueño americano.
Entre multitudes y el algarabio de miles y miles de votantes reunidos en distintas ciudades del país, se demostró el gran respaldo hacia el candidato demócrata y se confirmó que aun existe la democracia en este país.