No es costumbre de un medio periodístico refutar ciertas acusaciones, sobre todo cuando no tiene sustento racional, al menos no lo es del editor de Hola. No obstante aprovechamos la ocasión para recordarles a aquellos lectores quienes solo desean leer en nuestras páginas loas y ovaciones, que seguimos por el sendero que nos hemos trazado.
La misión de Hola, bajo nueva administración desde octubre 2006, es la de informar, educar y entretener. Hola pretende además ser un medio de comunicación entre los inmigrantes de habla castellana (quienes hablan el español) y la comunidad estadounidense en general.
El esfuerzo de Hola es llevar los acontecimientos como son, y cuando un suceso lo amerita se realiza una evaluación desde un punto de vista objetivo e imparcial. En Hola no estamos a favor ni en contra de un determinado grupo social ni una nacionalidad en particular.
Si una persona de México comete delitos lo diremos sin pelos en la lengua, así como tampoco callaremos si a un mexicano le atropellan sus derechos, sin considerar su estatus migratorio. Hola no es un medio propagandístico de nadie ni de nada. Hola no está casado con demócratas o republicanos o partido político cualquiera.
Al parecer algunas personas en la comunidad están acostumbradas con un medio periodístico que solo imprime cosas o hechos complacientes. Si un restaurante mexicano o del país que sea no huele bien, no trata bien a sus comensales o no le paga lo merecido a sus trabajadores, Hola va a imprimir esas situaciones. Cuando una tienda mexicana o del país que sea comercializa productos pirateados o “chuecos” y hasta se pasa de farmacia, Hola va a imprimir la denuncia pertinente.
Mientras Hola esté bajo la administración actual de los editores Nancy Nuñez y Anibal Ibarra, los elementos en la comunidad acostumbrados a una prensa ligera y servil tendrán que obviar leer Hola.
Es realmente auspicioso que Hola esté no solo en la boca de quienes aprecian nuestra labor periodística, porque cuando recibimos comentarios críticos nos hace sentir que cumplimos con nuestra misión.
Reconocemos que esas críticas son infundadas, ya que es lógico que estamos moviendo el avispero y para eso se supone que la prensa está.
En este país, donde la libertad de prensa corre serios riesgos, quizás los medios informativos hispanos seamos el último bastión en la embestida por mantener la integridad informativa.
Es importante que continúe este diálogo con nuestros lectores, de esa forma sabemos que nuestro trabajo está a la altura de nuestras expectativas y que estamos informando, educando y entreteniendo a la comunidad.
Los comentarios son bienvenidos, buenos o erróneos. Eso sí, no se espere de Hola un periodismo mediocre, servil, de puras alabanzas, porque de eso no se trata el periodismo comprometido con la verdad.