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Publicado el 11/05/2010 11:38 PM EST
En el nombre de Dios
Cada día surgen nuevas acusaciones, nuevas revelaciones, no de Dios mismo, sino de los
que en Su nombre se burlan del dios que dicen representar o ser siervos.
Si no es un sacerdote católico, es un evangelista pastor o un “ mesías” de pacotilla. Son de
distintas denominaciones, pero denominador común es que son pervertidos, entregados
no a la causa de la salvación espiritual sino a la mente masturbada.
Y como el producto de la religión nunca acabará de ser codiciado, los mercaderes de la fe
seguirán lucrando y violando cuerpos con mentes vulnerables.
El punto descarado de estos seudos sacerdotes o pastores o líderes religiosos es que
no conformes con seducir a sus víctimas para satisfacer sus apetitos sexuales, hemos
observado a lo largo de la historia la penetración de ellos en el gobierno de los pueblos.
Desde luego que hay sacerdotes, pastores, rabinos, imánes y demás que son buena gente.
Aquellos que son vistos como buena gente pocas veces oímos de ellos, o si escuchamos
de ellos o ellas es porque han tomado el seguimiento de su fe con responsabilidad.
Hubo momentos en la historia en que estos consagrados a la fe tuvieron que hacer
sobresalir sus cualidades de líderes espirituales para hacer ver a los poderosos de turno
que estaban en lo incorrecto, como San Francisco de Asís o el mismo Cristo que en
tantos encuentros con los fariseos les reveló sus mesquinas acciones y los crímenes que
cometían en nombre de Dios.
Los fariseos de antaño son los mismos de hoy y quizá nunca vayan a desaparecer y es que
se multiplican como cucarachas.
Recientemente en un encuentro de líderes espirituales en Augusta un imán dijo que Dios
da el poder político a los consagrados religiosos y que esa autoridad viene de Dios y que
eso era una bendición. Lamentablemente ese es el problema: la autoridad será divina, los
humanos son corruptos y hacen barbaridad de esa autoridad, en nombre de Dios.
Pasaron dos siglos desde que Cristo dijera: A Dios lo que es de Dios y al César lo que es
del César.
Religión y política, religión y dinero: Agua y aceite. No calan.
Los aborígenes tenían al brujo, que era el conector religioso o espiritual del pueblo con
Dios y los caciques lideraban. Hasta que no volvamos a ese regimen el mundo se dirige
hacia su inevitable desmembramiento.
Con tantos falsos profetas que se pasan seduciendo almas para provecho sexual y
puramente material, el país a manos de estos profetas y “ mesías” de turno en vez de
llevarnos al paraíso nos sucumbirán en el infierno.
El país necesita desesperadamente de verdaderos patriotas, personas que realmente
se entreguen a la causa de la gente, de los menos favorecidos, que se preocupen del
bienestar general no de sus propios bolsillos.
La próxima vez que un politico se lanze a una campaña por un puesto analicemos sus
propuestas, sus aspiraciones para la gente. Los electores en este país van perdiendo la
paciencia con pastores o “ mesías” que se la pasan hablando de Dios pero al momento de
buscar una salida a los problemas de salud, vivienda, educación, trabajo y demás estan
muy ocupados colectando votos para seguir engañando.
La gente común está hastiada de escuchar: Soy pastor, soy representante de Dios, por eso
debes votar por mí. Generalmente el que es enviado celestial no dice; actúa a favor de la
gente y no anda por allí abusando. Basta con ver lo que pasó con Cristo.

Editor


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