Según el doctor Pedro Barreda, pediatra y vocero de la campaña “Higiene en el Hogar, por un Chile más Sano” de la Cruz Roja, verano significa riesgo, principalmente porque en esta época cambian los hábitos alimenticios de las personas, los lugares donde se desplaza la población y el peligro del sol se hace más evidente que durante el resto del año.
Infecciones intestinales
Se producen principalmente por la manipulación cruzada de alimentos, es decir, por contaminación de productos crudos como carne o pescado con alimentos listos para consumir como verduras frescas.
Asimismo, pueden ser fuente de infecciones estomacales los alimentos en mal estado, ya que producto de las altas temperaturas de los días de verano, o las malas condiciones de conservación de los alimentos en zonas de camping, por ejemplo, algunos productos tienden a descomponerse provocando infecciones.
Frente a estos cuadros, especialmente cuando afectan a los niños, el doctor Barreda recomienda consultar a un especialista, “sobretodo si la fiebre no cede después de 48 horas, si el niño se muestra decaído y cuando existe riesgo de deshidratación debido a la presencia de vómitos”.
El sol
El doctor Barreda señala que es esencial que los niños utilicen bloqueadores con factor sobre 30 y que ojalá sean recomendados por un pediatra, “ya que los médicos especializados en la salud infantil indicamos marcas que tienen una patente de investigación detrás y que dan garantía de protección”.
Independientemente de la protección a través del uso de bloqueadores solares, la exposición al sol deberá evitarse para los niños y adultos desde las diez de la mañana hasta después de las tres de la tarde.
Esto porque los efectos del sol sobre la piel, además de producir quedamuras por insolación- son acumulativos, y pueden desencadenar,
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