Desde que Prince Royce era un niño y vivía en El Bronx en Nueva York siempre soñó con ser cantante.
Su mamá siempre le dio alas para que pudiera volar y hacer realidad sus deseos y hoy, con su disco debut homónimo, el sueño parece haberse logrado “Estoy feliz con este disco y lo mejor es que las letras las escribí yo y nacen de cualquier cosa que me pasó o algo que vi en mi familia, en mi calle o que está en mi mente”, comenta el joven de 21 años, quien incluso hace unos años vendió sus CDs en la calle creyendo en su talento.
“Ahora estamos promocionando el segundo sencillo que se llama ‘Corazón sin cara’ donde le decimos a las chicas que no se acomplejen por su físico porque el amor es para todos”.
Y aunque el cantante sabe que cada vez que sube al escenario sus seguidoras se enloquecen por él y no paran de gritar, con una sonrisa asegura que en este momento ninguna chica ha logrado conquistarlo porque quiere serle fiel a la musa que lo mueve en la vida.