según Kalpa, radica en buscar en la persona amada la media naranja que nos falta para completarnos como personas. Cuando dos personas se sienten vacías, solas, incompletas, y al encontrarse ven en la otra lo que les falta de ellas mismas, surge el flechazo, aparecen el príncipe azul y la princesa encantada.
Según el experto, ambos siguen juntos hasta que a uno de los dos le parece que ya no le queda nada más que robar al otro, y entonces la relación va perdiendo ese carácter mágico y misterioso de los inicios, surgen el aburrimiento y las disputas, hasta que se separan.
La relación completa o total sólo puede gestarse cuando cada uno mira dentro de si y se ve como un ser completo. Entonces se une con otra persona que también está completa y ambos experimentan la felicidad de compartir su plenitud, señala Kalpa, quien destaca: no es lo mismo decir te quiero porque te necesito, que te necesito porque te quiero.