Los demócratas retuvieron el día de elección por un estrecho margen su mayoría en el Senado, pero sufrieron al menos seis duras derrotas, incluyendo el escaño de Illinois que ocupó en el pasado el presidente Barack Obama.
El líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, de Nevada, sobrevivió una dura batalla electoral contra la republicana Sharron Angle, del Tea Party, pero los republicanos expulsaron a dos senadores demócratas y robaron escaños a sus adversarios en otros tres estados.
La victoria de Reid, y las del Partido Demócrata en California y West Virginia, impidieron que los republicanos ganaran los 10 escaños que necesitaban para obtener la mayoría en el Senado.
Con los republicanos tomando control de la Cámara de Representantes, el presidente Barack Obama necesitará un Senado manejado por demócratas para dirigir su agenda legislativa.
El DREAM Act es uno de los proyectos que aún están pendientes antes que culmine el año de sesiones del Senado y la dirigencia latina espera que Reid cumpla su promesa al respecto. El proyecto de aprobarse daría estatus legal a estudiantes universitarios indocumentados.
La golpiza electoral latina otorgada a los demócratas por no impulsar la agenda de la reforma migratoria integral es un mensaje claro que el senador Reid debe considerar en el futuro inmediato, coincidieron líderes de la comunidad hispanohablante.