Sonriente, relajado,
simpático y muy
enérgico Ricky Martin
realizó su entrada
a una librería Borders, de la
Gran Manzana, donde presentó
oficialmente su primer libro titulado
español Yo, y en inglés,Me.
Los “¡Te amo!”, “I love
you”, además de bendiciones en
inglés y en español, mezcladas
con la gritería de los fanáticos
que se acercaron a verlo, acallaron
las palabras iniciales del
intérprete de “Vuelve”, quien
aseguró que se sentía muy feliz
de “estar aquí, compartiendo
con todos ustedes, quienes han
sacado un momento para estar
conmigo. Los quiero mucho”,
dijo un Martin emocionado,
quien llegó vistiendo un suéter
azul añil, una gorra negra, unos
pantalones vaqueros y una chaqueta
negra.
El ahora autor, logró congregar
casi mil personas en el
recinto– aunque no hay cifras
oficiales ni del número de asistentes,
ni del número de copias
vendidas, pero eso es lo que se
calcula–. Según uno de los empleados
de la cadena de libros,
desde antes de las 8 de la mañana
“había mucha gente esperando
afuera. Yo diría que unas
doscientas personas y no solamente
hispanos, también americanos,
gente mayor. Era una
locura”, dijo Matthew Brady.
De hecho, la puertorriqueña
Lissett Morales, a pesar de
su avanzado embarazo, estuvo
esperando varias horas. Aunque
al final de la jornada recibió la
grata sorpresa de que no tendría
que hacer la fila, como tampoco
tuvieron que hacerla algunos
seguidores, como la también
boricua Ana Quiñones y la colombiana
Jessica Franco, eximidas
de la larga espera debido
a sus condiciones físicas.
La primera en recibir el autógrafo
del arista de 38 años
fue Ana Quiñones, quien llegó
acompañada de su hermana,
Lourdes. Emocionada y con su
copia en la mano, la joven puertorriqueña,
que reside en Brooklyn,
aseguró que lo admira
desde que tiene once años, que
tiene su habitación llena de