CIUDAD DE GUATEMALA – El fantasma de la hambruna no se detiene y obligó al encendido de las alarmas en todo el planeta. Entre enero y octubre de 2010, un total de 2,006 niños menores de cinco años murieron en Guatemala debido a la falta de alimentos, según un informe preliminar sobre el tema elaborado por la Procuraduría de los Derechos Humanos de ese país centroamericano y publicado en la prensa local.
El informe, basado en datos del Centro de Epidemiología del Ministerio de Salud, detalló que de las 2,006 muertes 170 fueron por desnutrición; 111, por infecciones respiratorias y 1,725, por diarrea.
Todos los fallecimientos estuvieron relacionados con la carencia de alimentos, advirtió el reporte.
Reportes inexactos
“El problema es cuando los médicos levantan el acta de defunción por desnutrición, pero no escriben primero la causa directa del deceso”, dijo Juan Carlos Rodríguez, jefe de Pediatría del Hospital Nacional de Jalapa, el primero en dar la alerta de muertes por desnutrición en ese departamento, reportó el Periódico Prensa Libre. “En los casos de infecciones respiratorias, esa es la causa directa de la muerte, pero si no hubiera sido un niño desnutrido, se podría haber recuperado, y lo mismo sucede con las muertes por diarrea”, añadió.
Luis Enrique Monterroso, encargado del informe de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), detalló que a lo anterior se suma que el 84% de los decesos ocurren en las viviendas, y el 16% por ciento en hospitales.
“Cada una de las muertes en la vivienda cuesta Q200 (unos $25)”, afirmó Monterroso, quien explicó que es el costo que deben pagar los familiares de un niño que muere en un hospital para trasladarlo a su comunidad.