(EFE) - El noviazgo bien avenido protege de los problemas mentales y la obesidad,
e induce a mantener un estilo de vida con menores conductas de riesgo y consumo
abusivo de alcohol y tabaco.
Muchas parejas o matrimonios, que llevan años de convivencia y se han asentado
en una relación estable y sólida, pero a veces rutinaria y aburrida o plagada de
problemas prácticos como hacer la compra, pagar las facturas o hacer las tareas
domésticas, suelen recordar con anhelo su pasada etapa de novios, cuando vivían el
uno para el otro bajo el cálido y dulce abrazo del amor.
"Teníamos menos dinero y tiempo para vernos que ahora, pero sin embargo
éramos mucho más felices y la vida nos parecía una aventura", señalan Javier y
Elena, una veterana pareja que confiesa que le gustaría volver a sentirse cómo al
principio, "cuando éramos novios y disfrutábamos cada instante compartido como si
fuera algo especial e irrepetible".
Investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Florida (EEUU)
han constatado que los estudiantes universitarios que mantienen un noviazgo
tienen ventajas para la salud similares a las que se atribuyen a los miembros de un
matrimonio felizmente casado, desde presentar menos depresiones, ansiedad y
estrés que los solteros, hasta un menor riesgo de sufrir dolencias graves o crónicas..
En el estudio se comprobó que los estudiantes con pareja estable no sólo gozan
de mejor salud mental sino que, además, tienen menos sobrepeso y obesidad que
aquellos que permanecen sin pareja.
De acuerdo a los expertos de Florida, el noviazgo podría "proteger" contra los
comportamientos de riesgo, y los jóvenes que mantienen "relaciones románticas
mantienen menos encuentros sexuales que los solteros y también abusan menos del
alcohol.
"Las mujeres felizmente casadas se quejan menos de dificultades para
...