El turismo en Acapulco busca sobrevivir a los disparos del narcotráfico
02-08-2011
ACAPULCO, México (AFP) - Por décadas Acapulco fue el destino de playa más popular en México, pero el violento enfrentamiento entre cárteles del narcotráfico que ahora ensagrenta sus calles amenaza a la otrora boyante industria turística del balneario sobre el Pacífico.
Los camiones militares recorren las calles de Acapulco (Guerrero, suroeste de EEUU), reforzados ahora para los comicios de gobernador regional que se harán este domingo, pero directivos de empresas turísticas temen que su presencia dañe aún más la imagen del famoso puerto, donde a principios de enero 15 hombres fueron decapitados.
"Hay que agradecerle a los turistas que siguen viniendo, pero tenemos que reforzar la promoción y hacer seguridad pero de maneras mas creativas, porque de lo contrario los turistas van a buscar otros destinos", señala Laura Caballero, presidenta de la Asociación de Empresarios de la Zona Costera, donde se ubican los principales restaurantes y hoteles.
Hasta ahora las cifras de visitantes parecen haber resistido los embates de la violencia, pero los empresarios del sector creen que es sólo cuestión de tiempo.
"Necesitamos acciones concretas para superar la violencia y remontar la imagen de inseguridad", dice Carlos Hernández presidente del Consejo Turístico Empresarial de Guerrero, el estado donde se ubica Acapulco.
Los enfrentamientos entre bandas de los carteles de los hermanos Beltrán Leyva, La Familia y Los Zetas, que han cobrado una alta cuota de sangre se han tornado más frecuentes y se han vuelto comúnes las masacres con decenas de víctimas.
A comienzos de enero 15 personas fueron decapitadas frente a un centro comercial, ese mismo día otras seis aparecieron muertas dentro de un vehículo tras ser sacadas de una popular discoteca de la avenida costera Miguel Alemán.
En septiembre una veintena de turistas mexicanos fueron secuestrados, torturados y luego sepultados en una fosa común por grupos de narcotraficantes que los confundieron con miembros de un cartel enemigo.